Qué mide este test y qué no puede medir

Un test de temperamento vale exactamente lo que vale el método que hay detrás. Así que aquí está el nuestro entero: de dónde vienen los cuatro tipos, qué sostiene la investigación actual y qué no, cómo tus respuestas se convierten en ocho escalas, dos ejes y cuatro porcentajes, y dónde se detiene nuestro instrumento.

  • 01166 frases. 160 puntúan en ocho escalas y seis son de control: esas nunca tocan tu resultado.
  • 02Ocho escalas, dos ejes, cuatro porcentajes. Cada paso de ese camino está escrito en esta página, con la aritmética incluida.
  • 03Sin coeficientes ocultos, sin base de datos de personalidades y sin afirmar que un cuestionario pueda diagnosticar nada.
Dos capas del modelo. Abajo: ocho escalas medidas. En medio: dos ejes calculados a partir de seis de ellas. Arriba: los cuatro temperamentos clásicos como regiones de un mismo campo, no como cajas.

De dónde vienen los cuatro temperamentos

Los cuatro tipos son antiguos y su explicación original era falsa. Las dos mitades importan, así que aquí va la historia breve, sin reverencias.

  1. 01

    Medicina antigua

    En la tradición hipocrática y más tarde en Galeno, la salud y el carácter se explicaban por cuatro humores del cuerpo, y el carácter salía de su mezcla. La palabra temperamento significa justamente mezcla, y eso es lo único que quedó de aquella idea.

  2. 02

    La Ilustración

    Kant, en sus lecciones de antropología publicadas en 1798, mantuvo los cuatro nombres pero los describió como formas estables de sentir y de actuar, no como líquidos. Los cuatro tipos pasaron en silencio a describir conducta en vez de fisiología.

  3. 03

    Primera psicología de laboratorio

    Wundt dio el paso decisivo: colocó esos mismos cuatro tipos sobre dos dimensiones, la fuerza de la respuesta emocional y la velocidad con la que cambian los estados. Esa estructura sigue en pie y es la razón de que nuestro modelo tenga dos ejes.

  4. 04

    Propiedades del sistema nervioso

    El trabajo de Pávlov sobre las propiedades del sistema nervioso, fuerza, equilibrio y movilidad, devolvió una lectura fisiológica a los cuatro tipos, y en varios países así se sigue enseñando en la escuela. Nombramos esa tradición y no tomamos sus instrumentos.

Como fisiología, la teoría de los cuatro humores está muerta desde hace mucho. Lo que sobrevivió es la observación de debajo: las personas difieren de forma estable y desde muy pronto en la intensidad y la velocidad de sus reacciones. Construimos sobre la observación, no sobre la explicación. Stelmack and Stalikas, 1991

Qué sobrevivió y qué dicen los datos

Cuatro resultados de la investigación sobre temperamento en los que se apoya nuestro instrumento. Cada uno habla del temperamento en general y ninguno afirma que nuestro test esté validado. De esa diferencia trata el apartado diez.

Las diferencias de reactividad aparecen pronto

Los bebés difieren en la fuerza y la rapidez con que responden a lo desconocido, esas diferencias se miden en los primeros años y predicen conducta años después. De ahí viene la idea del temperamento como dinámica innata.

Kagan et al., 1988

Alrededor del cuarenta por ciento se hereda

Un metaanálisis de estudios de gemelos y de familias sitúa la heredabilidad de los rasgos de personalidad en torno al cuarenta por ciento. Heredado no significa fijo: ese mismo número dice que la mayor parte de la variación viene de otra parte.

Vukasović and Bratko, 2015

Es estable y no está congelado

La consistencia de orden, es decir, si la misma persona sigue por encima o por debajo de las demás, crece con la edad y ya es notable en la infancia. Los niveles medios siguen moviéndose a lo largo de la vida, así que un resultado es una foto de una tendencia estable, no una sentencia.

Roberts and DelVecchio, 2000

El temperamento describe el cómo, no el qué

En la tradición formal y dinámica, el temperamento reúne energía, ritmo, reactividad, resistencia y propiedades parecidas: la manera de la conducta, no su contenido, sus valores o sus metas. Nuestras ocho escalas están escritas en ese lenguaje.

Strelau, 1996

Lo que nada de esto demuestra: que la humanidad venga en exactamente cuatro clases. La evidencia sostiene diferencias medibles, en parte heredadas y bastante estables en la dinámica de la conducta. Los cuatro temperamentos son un mapa legible sobre esas diferencias, y los usamos como mapa, no como descubrimiento.

Las ocho escalas que medimos de verdad

Todo lo que aparece en tu resultado se calcula a partir de estos ocho números. Cada escala son 20 frases, casi la mitad redactadas al revés, así que decir que sí a todo no lleva a ninguna parte. Los dos extremos de cada escala son normales: alto no es mejor.

  • Energía

    ENE

    Cuánta actividad te pide un día y cuánto tiempo aguantas ese nivel.

    ReposadoIncansable
  • Sociabilidad

    SOC

    Cuánto buscas el contacto con la gente y cuánto esfuerzo te cuesta ese contacto.

    IndependienteSociable
  • Ritmo

    TEM

    La velocidad del habla, del movimiento y del cambio de una cosa a otra.

    PausadoVeloz
  • Flexibilidad

    FLE

    Con qué facilidad cambias planes, rutinas y la forma habitual de hacer algo.

    ConstanteAdaptable
  • Reactividad

    REA

    Con qué rapidez y con qué fuerza arranca una emoción cuando pasa algo.

    ImperturbableExpresivo
  • Recuperación

    REC

    Cuánto tardas en volver a tu estado habitual después de un episodio duro.

    ProfundoResiliente
  • Sensibilidad

    SEN

    El nivel de ruido, luz, tono o detalle a partir del cual empiezas a reaccionar.

    Resistente al ruidoPerceptivo
  • Persistencia

    PER

    Cuánto sostienes el esfuerzo en una tarea cuando deja de ser interesante.

    VersátilTenaz

Dos de las ocho, Flexibilidad y Persistencia, quedan fuera de los ejes a propósito. Describen el color de un perfil más que su lugar en el mapa, y mezclarlas en los ejes emborronaría justo aquello para lo que sirven los ejes.

De las respuestas a la fórmula

Cuatro pasos y ninguno más. Si quieres comprobar la aritmética en papel, aquí tienes todo lo necesario.

  • 01Respuestas
  • 02Ocho escalas
  • 03Dos ejes
  • 04Cuatro partes
  1. 01

    Respondes

    166 frases en una escala de acuerdo de cinco puntos. No se salta nada y ninguna respuesta pesa más que otra.

  2. 02

    Se suman las escalas

    Cada escala da una suma bruta de 20 a 100 y las frases invertidas se giran antes. La suma se convierte en una posición: pct = (suma - 20) / 80 * 100.

  3. 03

    Se calculan dos ejes

    Activación es la media de Energía, Sociabilidad y Ritmo. Estabilidad es la media de Recuperación y de Reactividad y Sensibilidad invertidas. Ambas caen en el mismo campo de 0 a 100.

  4. 04

    Se derivan cuatro partes

    Cada temperamento recibe el producto de sus dos condiciones: sanguíneo es activación por estabilidad, colérico es activación por lo contrario de la estabilidad, y flemático y melancólico toman el par espejo. Los cuatro productos se escalan hasta sumar 100.

En símbolos, con A de activación y S de estabilidad, ambas de 0 a 100: w(sanguíneo) = A x S, w(colérico) = A x (100 - S), w(flemático) = (100 - A) x S, w(melancólico) = (100 - A) x (100 - S). Los cuatro pesos se normalizan a 100 y se redondean para que los porcentajes sumen siempre exacto.

No hay ningún paso intermedio donde decida una persona. Las mismas respuestas dan siempre el mismo resultado, tu enlace lleva las sumas brutas y no las conclusiones, y un enlace antiguo sigue funcionando aunque más adelante ajustemos un umbral.

Por qué trece perfiles y no dieciséis

Un modelo de dos ejes no puede producir todas las combinaciones que la gente espera, y fingir lo contrario sería el primer sitio donde hacer trampa. Así que aquí está la consecuencia, dicha sin rodeos.

  • Sanguíneo
  • Colérico
  • Flemático
  • Melancólico

En horizontal: Activación. En vertical: Estabilidad.

Si un libro o un quiz te dijeron que eres sanguíneo melancólico, la combinación no es un disparate, simplemente no es una mezcla en este modelo. Suele significar un perfil cercano al centro.

Sanguíneo y melancólico ocupan esquinas opuestas del campo: uno es activación alta con estabilidad alta y el otro es activación baja con estabilidad baja. Para ser fuertemente los dos, una persona tendría que estar a ambos lados de ambos ejes a la vez. La aritmética dice lo mismo: el sanguíneo supera al colérico exactamente cuando la estabilidad está por encima del medio, y el melancólico supera al flemático exactamente cuando está por debajo. Esas condiciones no se sostienen juntas, así que si el sanguíneo encabeza tu fórmula, el melancólico nunca será el segundo.

Quedan cuatro tipos puros, ocho pares contiguos en un orden fijo y un perfil equilibrado para quien se sitúa cerca del centro. Trece identidades, todas alcanzables y ninguna inventada para alargar la lista. Un perfil es puro cuando el temperamento que encabeza saca al menos 14 puntos al segundo, y es equilibrado cuando la distancia al centro es menor de 7 puntos.

Los trece perfiles

Qué significa aquí una puntuación alta

Los niveles son el punto donde los tests empiezan a mentir en voz baja, así que esto es lo que nuestras etiquetas significan y lo que no.

  • Bajo, por debajo de 30
  • Medio, de 30 a 70
  • Alto, por encima de 70
  • Bajo, por debajo de 30

    El extremo inferior de la escala tal como la define este test. Describe un polo, no una carencia, y los dos polos tienen su coste y su ventaja.

  • Medio, de 30 a 70

    La banda más ancha y el lugar más habitual. Un valor medio dice que la propiedad no destaca en ninguna dirección, y eso es información, no una respuesta que falta.

  • Alto, por encima de 70

    El extremo superior de esa misma escala. Dice que la propiedad está marcada y no dice absolutamente nada sobre si eso es bueno.

Estas posiciones se miden contra la escala de este test, no contra una población. No mostramos percentiles y no los mostraremos hasta tener suficientes protocolos completados y validados para construir normas con honestidad. Cuando existan, el texto de tu resultado cambiará para decir con quién te comparamos exactamente: personas de la misma edad y sexo que hicieron este test, no la humanidad.

Frases de control y el aviso de fiabilidad

Seis de las 166 frases no puntúan. Están ahí para saber si un conjunto de respuestas se puede leer siquiera.

  1. 01

    Frases de atención

    Algunas frases tienen una respuesta esperada evidente. Fallar una es un despiste normal, fallar varias significa que el cuestionario se estaba clicando en vez de leerse.

  2. 02

    Pares de coherencia

    Algunas frases van en pares que dicen lo mismo con otras palabras o justo lo contrario. Las respuestas que se contradicen por un margen amplio cuentan como fallo de ese par.

  3. 03

    El aviso

    Dos fallos o más levantan un aviso de fiabilidad. Tu resultado se abre igual entero, el aviso aparece a su lado con palabras claras, y al análisis de pago se le indica que no construya conclusiones firmes sobre datos frágiles.

No bloqueamos a nadie y no le escondemos el aviso a quien le concierne. Lo que tampoco hacemos es guardar tus respuestas individuales como registro público: lo que sale de tu navegador en un enlace son las ocho sumas brutas, el aviso y una suma de control.

Qué guardamos y durante cuánto tiempo

Lo que este test no hace

Cinco cosas, escritas para que nadie tenga que adivinar dónde terminan nuestras afirmaciones.

  • No diagnostica nada

    Esto no es un instrumento clínico y ninguna de nuestras escalas es un síntoma. Si algo en tu vida se siente fuera de control, un cuestionario no es la herramienta, y un informe de pago nuestro tampoco.

  • No elige tu profesión

    El temperamento describe el entorno que te cuesta menos energía, no el puesto que deberías ocupar. Cualquier test que reparta oficios a partir de cuatro tipos vende una certeza que no tiene.

  • No reparte a la gente en cuatro cajas

    Una revisión cuantitativa de estudios taxométricos halló que las diferencias de personalidad son casi siempre continuas y no categóricas. Nuestros cuatro nombres son regiones de un campo continuo, y por eso tu resultado es una fórmula con porcentajes y no una etiqueta.

    Haslam et al., 2012
  • Que una descripción suene certera no prueba nada

    La gente acepta como propias descripciones vagas y halagadoras, algo demostrado en un aula ya en 1949 y repetido desde entonces. Por eso nuestro texto va atado a tus números y por eso decimos qué escalas produjeron cada frase.

    Forer, 1949
  • Un cuestionario solo ve lo que tú ves

    El autoinforme acierta en los rasgos internos y en los muy visibles, y flaquea justo en aquellos que tus amigos juzgan mejor que tú. Ese límite vale para todo instrumento de autoinforme, el nuestro incluido.

    Vazire, 2010

Cómo comprobamos nuestros propios números

La posición honesta de un instrumento nuevo no es declararse validado. Es una lista de lo que se ha hecho, de lo que falta y de lo que se publicará.

Lo que ya está hecho

El banco de frases se escribió con reglas explícitas, con frases invertidas en todas las escalas y sin preguntas dobles. La fórmula se probó con 100000 conjuntos de respuestas simulados: el perfil aguanta pequeños cambios de respuesta en torno al 96 por ciento de los casos, y cambiar dos respuestas nunca movió un perfil más allá de su vecino.

Lo que todavía no hay

No tenemos normas poblacionales, ni cifras publicadas de consistencia interna, ni un estudio de validez externa. La consistencia interna se informará por escala con el coeficiente clásico en cuanto se acumulen suficientes protocolos válidos, y se informará sean cuales sean los números.

Qué publicaremos y qué no publicaremos nunca

Solo datos derivados: tablas de normas, coeficientes de fiabilidad, correlaciones entre escalas. Nunca protocolos individuales y nunca datos que permitan identificar a una persona. A los cálculos solo entran las sesiones que pasan los controles de validez.

Si un test rival declara su exactitud con un único porcentaje, ese número o habla de otra cosa o no habla de nada. Para los instrumentos de personalidad esa cifra no existe, y no vamos a inventarla para el nuestro. Cronbach, 1951

Fuentes

Cada referencia de aquí es una publicación real y cada enlace es un DOI que lleva a ella. Cada una sostiene una afirmación concreta de esta página, y ninguna dice nada sobre nuestro test.

  1. 01

    Stelmack, R. M., Stalikas, A. (1991). Galen and the humour theory of temperament. Personality and Individual Differences.

    La historia de los cuatro tipos y de la fisiología que se abandonó.

    10.1016/0191-8869(91)90111-NAbrir el artículo
  2. 02

    Kagan, J., Reznick, J. S., Snidman, N. (1988). Biological bases of childhood shyness. Science.

    Las diferencias de reacción ante lo desconocido se miden pronto y persisten.

    10.1126/science.3353713Abrir el artículo
  3. 03

    Rothbart, M. K. (2007). Temperament, development, and personality. Current Directions in Psychological Science.

    Cómo define el temperamento la investigación actual y cómo se relaciona con la personalidad.

    10.1111/j.1467-8721.2007.00505.xAbrir el artículo
  4. 04

    Zentner, M., Bates, J. E. (2008). Child temperament: an integrative review of concepts, research programs, and measures. International Journal of Developmental Science.

    Una revisión de lo que cada programa de investigación entiende por temperamento.

    10.3233/DEV-2008-21203Abrir el artículo
  5. 05

    Strelau, J. (1996). The regulative theory of temperament: current status. Personality and Individual Differences.

    El lenguaje formal y dinámico en el que están escritas nuestras ocho escalas.

    10.1016/0191-8869(95)00159-XAbrir el artículo
  6. 06

    Trofimova, I., Robbins, T. W. (2016). Temperament and arousal systems: a new synthesis of differential psychology and functional neurochemistry. Neuroscience & Biobehavioral Reviews.

    Por qué energía, ritmo y resistencia se tratan como propiedades distintas y no como una.

    10.1016/j.neubiorev.2016.03.008Abrir el artículo
  7. 07

    Vukasović, T., Bratko, D. (2015). Heritability of personality: a meta-analysis of behavior genetic studies. Psychological Bulletin.

    La cifra de heredabilidad cercana al cuarenta por ciento citada en el apartado tres.

    10.1037/bul0000017Abrir el artículo
  8. 08

    Roberts, B. W., DelVecchio, W. F. (2000). The rank-order consistency of personality traits from childhood to old age: a quantitative review of longitudinal studies. Psychological Bulletin.

    La estabilidad de la posición relativa a lo largo de la vida y sus límites.

    10.1037/0033-2909.126.1.3Abrir el artículo
  9. 09

    Caspi, A., Roberts, B. W., Shiner, R. L. (2005). Personality development: stability and change. Annual Review of Psychology.

    Los niveles medios de los rasgos siguen moviéndose con la edad, así que un resultado es una foto.

    10.1146/annurev.psych.55.090902.141913Abrir el artículo
  10. 10

    Digman, J. M. (1997). Higher-order factors of the Big Five. Journal of Personality and Social Psychology.

    Prueba de que los rasgos amplios se agrupan en dos factores de orden superior, como nuestros ejes.

    10.1037/0022-3514.73.6.1246Abrir el artículo
  11. 11

    DeYoung, C. G. (2006). Higher-order factors of the Big Five in a multi-informant sample. Journal of Personality and Social Psychology.

    La misma estructura de dos factores confirmada con valoraciones de otras personas.

    10.1037/0022-3514.91.6.1138Abrir el artículo
  12. 12

    Haslam, N., Holland, E., Kuppens, P. (2012). Categories versus dimensions in personality and psychopathology: a quantitative review of taxometric research. Psychological Medicine.

    Las diferencias de personalidad son continuas, y por eso damos porcentajes.

    10.1017/S0033291711001966Abrir el artículo
  13. 13

    Gerlach, M., Farb, B., Revelle, W., Nunes Amaral, L. A. (2018). A robust data-driven approach identifies four personality types across four large data sets. Nature Human Behaviour.

    Los tipos hallados a partir de datos son regiones densas, no cajas.

    10.1038/s41562-018-0419-zAbrir el artículo
  14. 14

    Forer, B. R. (1949). The fallacy of personal validation: a classroom demonstration of gullibility. The Journal of Abnormal and Social Psychology.

    Por qué una descripción puede sonar certera y aun así no significar nada.

    10.1037/h0059240Abrir el artículo
  15. 15

    Vazire, S. (2010). Who knows what about a person? The self-other knowledge asymmetry (SOKA) model. Journal of Personality and Social Psychology.

    Qué rasgos lee bien el autoinforme y cuáles ven mejor los demás.

    10.1037/a0017908Abrir el artículo
  16. 16

    Cronbach, L. J. (1951). Coefficient alpha and the internal structure of tests. Psychometrika.

    El coeficiente clásico de consistencia interna que informaremos por escala.

    10.1007/BF02310555Abrir el artículo

Dos cosas que esta lista no es. No es un aval: ninguno de estos autores conoce este proyecto. Y no es una bibliografía decorativa: si una fuente dejara de sostener una afirmación de la página, saldría de aquí.

Texto actualizado:

Preguntas frecuentes

01

¿La teoría de los cuatro temperamentos es científica?

Como teoría de humores corporales no, y hace siglos que no lo es. Como forma de describir diferencias de energía, velocidad e intensidad de la conducta, las observaciones de base se estudian en serio y se sostienen. Usamos los cuatro nombres como mapa legible sobre ocho escalas medidas y no afirmamos más que eso.

02

¿El temperamento es innato y puede cambiar?

Las dos cosas, en un sentido preciso. Los estudios de gemelos y familias sitúan la heredabilidad cerca del cuarenta por ciento, y la posición relativa se mantiene bastante estable durante años. Los niveles medios sí se mueven con la edad y las circunstancias. Un resultado describe una tendencia estable, no un rasgo fijo, y es una foto de quien eres ahora.

03

¿Podría salirme otro resultado respondiendo distinto?

Sí, y no es un defecto solo de este test: un cuestionario de autoinforme mide lo que informas. Las frases de control detectan las respuestas distraídas o contradictorias, y la simulación muestra que las diferencias pequeñas y sinceras rara vez mueven el perfil más allá de la opción vecina.

04

¿Por qué no mostráis percentiles ni un porcentaje de exactitud?

Los percentiles necesitan normas y las normas necesitan una muestra grande y filtrada. Hasta tenerla, cada nivel se dice contra la escala de este test y el texto lo indica. Un porcentaje único de exactitud no existe para los instrumentos de personalidad, así que quien lo enseña está describiendo otra cosa.

05

¿Habéis tomado frases de algún cuestionario existente?

No. Las 166 frases se escribieron para este test con reglas propias, y ningún instrumento protegido se reproduce, se traduce ni se adapta en ninguna parte. La tradición clásica se nombra en esta página como historia y como contexto, que es lo que es.

Ahora viene la parte que solo pueden llenar tus respuestas

El método de arriba es el mismo para todos. Lo que produce no lo es: ocho escalas, dos ejes y una fórmula que pertenece a una sola persona. Son unos veinte minutos y el resultado no cuesta nada.

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